La efervescencia musical de un momento determinado, como pudo ser el Madrid de los 80, quedó perfectamente reflejada en la música que se hizo en aquel entonces, reflejo del bullicio juvenil y cultural que se vivió en aquellos días.
De aquella eclosión musical, ya hablamos en su día de Mamá, y su pop descarnado y descarado, desaprovechado y maltratado por las discográficas, que lo desfiguraron y desnaturalizaron de alguna manera, con una producción desafortunada, sobre todo en su segundo disco.
Y hoy le toca el turno a Los Secretos. Precisamente hoy que hace 6 años que nos dejó Enrique Urquijo, o precisamente por ello, hoy me apetece hablar de ellos, del grupo de los hermanos Urquijo.
Los Secretos me acompañaron aquellos años, en los que empezaba a descubrir y saborear esto de la música, en un lugar preferente entre todos los grupos que empezaba a oír, pero aún hoy, sus dos primeros discos me parecen de lo mejor que se ha hecho por estas tierras. Pop por la cara en estado puro.
Su primer disco, titulado Los Secretos, es una joya. Canciones certeras, repletas de estribillos y melodías que se adhieren como una lapa a tu epidermis. De fácil absorción y asimilación, pero que no cansan, no saturan y te atrapan. Ah! Y con una producción, si no perfecta, si muy adecuada a su sonido, un sonido limpio donde todo está en su sitio y suena perfectamente. Es pop, pop por la cara, sin grandes ambiciones ni comeduras de tarro, pero es perfecto.
Ojos de perdida, Que puedo hacer yo, Me siento mejor, No supe que decir, Me aburro, Niño Mimado. Bufff ¡! Se acaba la primera cara y casi no me he enterado. Me llega, sí me sigue llegando y han pasado casi 25 años.
Déjame, Fuertes emociones, Otra Tarde, Se fue como llegó, No me digas nada, Sobre un vidrio mojado...Realmente no sé que decir, son fuertes emociones las que me traen a la memoria otra tarde más este disco. No me digáis nada, ¿babosos? ¿porqué? ¿por que hablan de chicas y se lamentan de su mal rollo con ellas? Venga ya... El rock & roll está repleto de historias de estas, cantadas por muchos de los que hoy llaman los grandes grupos de la historia de la música pop.
Este disco es una auténtica explosión pop en el Madrid de los 80, y como dije antes uno de los mejores discos que se han hecho en castellano.
Tras esta joya, una joyita, Todo sigue igual. Y casi sigue igual..., el disco continuaba la línea del primero, más pop por la cara, aunque esta vez menos certero, menos inmediato, y con una producción menos brillante, pero repleto de buenas canciones. Sirvan como muestra, Problemas, Cuando las luces se apagan, Todo sigue igual, Ha llegado el fin, Aunque ahora corras, Trae en tu cara y su tan criticada versión del Ráfagas de los Bólidos. Joder, si casi las he nombrado todas...
Dos discos, para mi cruciales dentro del pop nueva olero que se hizo a comienzos de los 80 en Madrid. Tras estos discos, Los Secretos dieron un giro a su sonido, empezando a incluir matices de aromas demasiado countrys para mi gusto, que les hicieron salir de mi órbita musical. Pero eso es otra historia y ya me estoy enrollando demasiado.
Si no los has escuchado, pasa de prejuicios y escúchalos, a lo mejor te sorprenden.

28 nov 2005 | 02:16 PM
Dos discos gloriosos, que naturalmente tengo en vinilo (y sus canciones en diversas versiones, gracias a la Caja que se editó en su momento, y a un doble que incluye las maquetas del principio).
Siempre me han gustado los Secretos, y, como a tí, me encanta la época pop pura, más que la posterior más countryosa y la siguiente más elaborada (aunque también me gustan, mucho).
Hace seis años me dí un disgusto como si hubiese muerto alguien muy, muy cercano. Dolió, de veras.
30 nov 2005 | 07:45 PM
La música de los 80 en España, algo más que música.
Los 80 trajeron muchas nuevas cosas a España, desde cambios políticos impensables apenas 10 años antes el PSOE ganaba las elecciones del 82, con intento previo de golpe de estado, hasta una Copa del Mundo de Futbol con Naranjito incluido.
Nuevas leyes (divorcio), expropiaciones sonadas (Rumasa), reconversiones industriales, ETA y los GRAPO en su asquerosa carrera hacia la sinrazón....una situación tan convulsa que quienes la vivimos, la tenemos grabada en nuestras entrañas.
A un servidor además le pilló al final de su adolescencia y comienzo de algo que se suponía la “edad adulta”. Entendámosla entre los 17 y los 25 años, uno deja de ser un mozalbete ingenuo (en aquellos tiempos lo éramos más que ahora) y empieza a comprender determinadas cosas, y entre ellas algo que puede sonar a “Barrio Sésamo”...Antes y Después.
¿Qué teníamos Antes en lo que se refiere a la música?....veníamos de participar en el festival de Eurovisión a finales de los 70 con Micky (Enséñame a cantar) José Vélez (Bailemos un vals), Betty Misiego (Su canción)....que gran parodia de Martes y Trece.
Triunfaban Karina, Enrique y Ana, Julio Iglesias, Mocedades, Peret, Bacará y para los más afortunados que escuchaban música de otros paises estaban los Bee Gees, Village People, Supertramp....cosas más “extravagantes” como Kraftwerk eran para los avanzados en la música electrónica.
¿Qué ocurrió en los 80?, desde mi punto de vista básicamente que muchos jóvenes habían salido al extranjero y trajeron nuevas ideas, nuevos estilos nuevas formas que si bien en sus países de origen, sobre todo Gran Bretaña, ya habían tenido unos años de desarrollo y “se lo veían venir”, en aquella España todavía cerrada y en blanco y negro en la mayoría de televisores supuso una auténtica transgresión.
Aquellos Pop, Rock, Mod, Heavy y sobre todo los Punky eran tribus que a la “gente normal” le hacían chirriar las columnas vertebrales de su educación y sensibilidad.
Si le añadimos la famosa época del destape, o despelote porque sí en las películas, juntamos un cóctel no apto para inmovilistas.
Uno veía esto desde la absoluta incredulidad de que algo muy grande estaba ocurriendo.
Lo de la famosa Movida Madrileña, con todos mis respetos por los políticos y cantantes que se atribuyen el mérito de su creación, para mi no fue más que las ganas de mucha gente joven de ver todo lo nuevo, de participar y no sólo de ser objeto pasivo, fuimos los ciudadanos de a pie quienes decidimos salir y divertirnos.
Para algunos la música de los 80 no es más que música. Yo cada vez que escucho esa música recuerdo todos los acontecimientos culturales, políticos y sociales que cambiaron la faz de España.
11 mar 2006 | 03:33 PM
son geniales. basta con eso.